ONDAS DO MAR DE VIGO, SE VESTES MEU AMIGO...

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viernes, 13 de septiembre de 2013

Mis queridos descamisados:

Os escribo desde mi blanco balcón. No es precisamente grande ni espacioso pero de veras que me encanta. Da a una plaza llena de bares, de tiendas, de vida. Me asomo cada mañana; me resulta delicioso oír y observar a la gente comenzar el día en portugués. La residencia está genial; enorme, limpia y con buen ambiente. Ya he conocido a muchos estudiantes y el lunes empezaré las clases, estoy deseándolo. Cada noche nos juntamos; hay guitarras y cantamos o charlamos sobre cualquier estupidez que ayude a crear vínculo.

Coimbra es una ciudad bellísima y muy viva, aun con el toque existencialista tan propio de Portugal. Creo que no podré evitar enamorarme de este gris, de atardeceres celestiales, de este acento armonioso, de sus calles estrechas llenas de grafiitis, de sus anchas avenidas llenas de arte... Y por si fuera poco, cada vez que doblo una esquina, encuentro una floristería. Estoy tan agradecida... Me encuentro realmente feliz y en la obligación de compartir con vosotros algún detalle que otro. Supongo que recordáis, sobretodo David y Cris, esa obra de Clarice Lispector, "La hora de la estrella", con la que estaba yo algo obsesionada; pues imaginad mi sorpresa al conocer a la mujer que trabaja limpiando la residencia... Exactamente igual a la protagonista. Me quedé embobada y la observé discretamente acertando al cuadrar cada mínimo rasgo de la descripción. Entonces creo que es una señal. 

Pronto más noticias desde el punto más al sur. Estoy deseando leeros a todos. 

Beijinhos!

Cynthia




















P.D. La foto es de la primera noche aquí. Salí a por una cerveza y acabé en un concierto de jazz en la calle. Ahora me entendéis un poco más...
P.D. 2 Respecto a mi saludo en esta primera carta, siempre dije que Vero me recordaba a Evita.